Corrupción, Fundaciones y Pymes

En las últimas conversaciones que mantengo, siempre aparece como tema predominante, en la misma, la corrupción. El Caso “NÓOS”, con la implicación de miembros de la Familia Real, Bárcenas y los ERES en Andalucía están llevando a nuestra sociedad a un punto sin retorno, un gran sentimiento de rechazo e indignación que, a buen seguro, contribuye a que la ética, de una u otra forma, se regenere.

Lo cierto, es que los que somos viejos en este lugar llamado España, no estamos tan asustados por estos casos de corrupción, y por desgracia los que estamos ligados de una u otra forma al mundo de los negocios, ya no somos capaces de asustarnos por casi nada.

El caso NÓOS no es nada nuevo en este país, tal vez lo que lo hace diferente es la implicación que pueden teneren el mismo miembros de la máxima representación del Estado que es la Corona. Las Fundaciones, que deberían ser un verdadero elemento dinamizador de nuestra sociedad, en líneas generales, y, salvo algunas excepciones, no son otra cosa que unos instrumentos creados y gestionados para el pelotazo, la desviación de fondos públicos, el fraude fiscal, la evasión de capitales, la competencia desleal, etc., en definitiva, para que algunos de nuestros políticos, gestores públicos y empresarios puedan hacer el negocio y lucrarse de forma fraudulenta a costa de un tercero o de las propias arcas del Estado.

Muchos os preguntaréis que pintan en este problema de la corrupción y las Fundaciones las Pymes. Pues os lo digo claramente, “somos en muchos casos los principales perjudicados”, ¿por qué?, porque muchas de estas Fundaciones están compitiendo en mercados en los que las PYMES estamos, es decir, se dedican a realizar actividades de índole comercial y de negocio, bajo el amparo de una forma jurídica y mercantil que les hacen gozar de unos privilegios que las Pymes no tenemos.

Sectores como el de servicios socio-sanitarios, la consultoría, la formación, los eventos de índole deportivos o socio-culturales, no son otra cosa que actividades comerciales y empresariales puras y duras. Bajo una especie de paraguas creado por los mismos políticos y sindicalistas, a estas actividades de índole comercial y empresarial se les ha querido vestir con un traje de “actividades sociales”, que evidentemente lo son, pero no tienen motivo para estar bajo un régimen de actividad comercial distinto al de cualquier otro aspecto de nuestra vida cotidiana, salvo que los “chorizos” que las controlan quieran lucrarse de forma fraudulenta. Muchas de las Fundaciones dedicadas a estas actividades funcionan bajo el amparo de la subvención y los fondos públicos, y algunos defienden esta postura pensando que por medio de ellas se beneficiarán los ciudadanos. Si las oportunidades fuesen iguales para todos, podríamos admitir este principio. Si la cobertura que diese el Estado, por medio de las subvenciones o las ayudas públicas, fuese universal, entendería este beneficio, pero la realidad es que en estos campos de actividad; formación, servicios socio-sanitarios, servicios socio-culturales, consultoría, etc.,existen un gran número de empresas privadas que no acceden ni cuentan con este tipo de ayudas o subvenciones y hoy por hoy son necesarias para el buen funcionamiento de nuestra sociedad.

La cuestión es sencilla, es evidente que el Estado debe favorecer la formación de los trabajadores, la atención socio-sanitaria, etc., pero debe de hacerlo sin crear esta red de Fundaciones y agentes interpuestos, que cómo estamos viendo son unos nichos de corruptos y personajes faltos de ética. Lo pongo fácil, en lugar de dar a la Fundación Tripartita unos fondos para formación, y que estos los distribuyan entre las empresas y los trabajadores, y por tanto quedarse parte de estos recursos entre todos los actores que intermedian en este proceso, sindicatos, asociaciones empresariales, centros formativos homologados, etc., deberían destinarse estas ayudas directamente a los trabajadores, y estos, con ellas,destinarlas a su propia formación en los centros privados que existen en nuestro país. La ley de la oferta y la demanda, unida a la libertad de mercado ya provocaría una buena atención formativa, y si el trabajador sintiese que ese dinero es suyo, estoy seguro que aprovecharía mejor esta subvención que no como ahora, haciendo un cocinero un curso de BBDD, pero como no cuesta nada porque lo paga la Fundación Tripartita, da igual si es útil o no.

En nuestro país, pequeñas empresas de formación, empresas de servicios sociales, pequeñas consultoras, etc., están cerrando o han cerrado por no entrar en este trapo sucio de las Fundaciones. Algunos de estos negocios buscando el amparo de la subvención se han convertido en Fundaciones o han creado una Fundación, pero, amigo, ¿qué va pasar ahora que esto de las subvenciones está llegando a su fin?

El debate no es si público o privado, el debate debería ser si bien o mal gestionado, hasta ahora la evidencia manda, y si miembros de La Corona, supuestamente han utilizado una Fundación para lucrase de forma fraudulenta, ¿de ahí para abajo sabemos que pasa? Hoy por hoy, y no creo que se produzca un cambio radical en la legislación que impida este estado de corrupción, yo sería partidario de eliminar la figura de las Fundaciones, a pesar de que algunas lo estén haciendo bien, son un nicho de “ratas”.

Hay que crear una nueva figura, que bajo una regulación estricta y una supervisión real e independiente, haga, que aquello que tiene sentido social y no distorsiona el libre mercado y perjudica a la Pymes de algunos sectores, cumplan el objetivo de cubrir las carencias que la sociedad pueda tener en su desarrollo, pero este rollo de las “Fundaciones” actuales, yo no me lo trago.

2 comments to Corrupción, Fundaciones y Pymes

  • Julio Aliaga  says:

    Como siempre Miguel Ángel, artículo cargado de razón, objetividad y claridad. SI me permites añadiría algo más que, creo, tiene mucho que ver con #ILovemyPyme.

    Hasta el gorro de discutir con personas ajenas al empresariado en general que este tipo de corrupción no está arraigado en todas las empresas y empresarios.

    Esa idea, quizas llevada por la ideosincrasia de ‘yo haría lo mismo si tuviera la oportunidad’ hace muchísimo daño al apoyo de las personas a las Pymes, y como muy bien describes siempre, sin pasión por la Pyme en general (y no sólo del empresario) poco podemos hacer.

    Por ello me gusta siempre hacer un llamamiento a un comportamiento ético (ya hablaste sobre ello aquí en Zaragoza en tu última charla), pero del que se nota. Ya que por las pocas uvas podridas que existen se juzga a toda la viña, mientras que las uvas sanas no destacan, perdiendo la atención sobre ellas.

    Un abrazo y nuevamente, enhorabuena.

  • centro infantil en torrejon de ardoz  says:

    Buenas tardes! .Me gustaría dar un enorme aprobado por la gran información que tenemos aquí en este sitio . Voy a volver muy pronto a leeros con esta web.
    centro infantil en torrejon de ardoz http://www.pequenaspromesas.com/centro-infantil-torrejon-de-ardoz.html

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